Después de la culminación de un periodo de relax, ocio, diversión, relajación nos toca volver al trabajo, las rutinas del día día y no es fácil. Aparece malestar físico y emocional, estamos más irritables, de mal humor, discutimos con quienes están a nuestro alrededor (compañeros de trabajo, hijos, familia, pareja, amigos), sentimos que estamos cansados, problemas para conciliar el sueño, descanso insuficiente, desgana, nos sentimos desmotivados. Y entonces entre compañeros de trabajo nos decimos: " estoy con depresión postvacacional o tengo síndrome postvacacional ",

Pero ¿por qué sucede? El período vacacional y la incorporación a la vida laboral se hace de una manera brusca sin hacer un proceso de adaptación de pocos días.

Decid que no esta reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Cuándo se manifiesta? Durante los primeros días de la vuelta al trabajo, si estos persisten más de dos semanas se aconseja consultar con un profesional para descartar otras causas.

¿Afecta a los niños? No a todos. Muchos están contentos porque vuelven a reencontrarse con los amigos, practicar deporte, actividades de ocio. La emoción del comienzo del curso, nuevo material escolar, están entusiasmados por descubrir que conocimientos van aprender. Otros lo viven con un estado de angustia, ansiedad, pueden mostrarse tristes, aparecer alteración del sueño, un no correcto funcionamiento corporal. Ellos al igual que los mayores necesitan un tiempo de adaptación. Si los síntomas persisten se debe consultar con un profesional. También es aconsejable que los padres consulten para darles pautas de como hacer una correcta transición entre las  vacaciones y la vuelta al cole.

Publicado: 1 de Septiembre de 2015