A lo largo de nuestra vida hemos escuchado o nos han dicho, comentado:

 “Esto es chantaje emocional, me hace chantaje emocional”. 

Casi a diario nos lo dicen en consulta. En menores de edad que lo refieren al preguntarles: “¿Qué es eso de chantaje emocional?” o “¿Cómo se hace eso?”, la mayoría responden:

:”Si mi padre o mi madre o hermano/a me dice que si no me porto bien me va a dejar de querer”, “Como hagas esto o lo otro estas castigado”.

El chantaje emocional es una poderosa forma de manipular por parte de  personas que están en nuestro entorno y con las que tenemos una relación cercana, afectiva. Nos amenazan de alguna manera directa o indirectamente con castigarnos de algún modo si no hacemos lo que ellos quieren o nos piden.

Se puede dar de hijos a padres, padres a hijos, en relaciones de pareja, relaciones sociales y laborales.

El fin del chantajista es conseguir que la otra persona ceda a sus deseos, provocando miedo y sentimientos de culpa.

Aunque no lo parezca ni lo aparente, el manipulador emocional es egoísta, inseguro y tiene miedo a perder el cariño, el afecto, la atención de la gente que le rodea.

Tan cerca y tan lejos a la vez, así se encuentran física y emocionalmente chantajista emocional y víctima.

¿Hasta qué punto quieres sentirte y te compensa sentirte así?


Una persona que utiliza el chantaje emocional ,¿puede reconocerlo? 

Sí, puede. Una de las primeras pacientes que tuve utilizaba la manipulación emocional para tener a sus padres y hermanos cerca, ella lo reconocía pero no sabía qué hacer para manejar la situación y corregir su comportamiento. Explorando en su historia personal observamos que tenía, autoestima muy baja (también en víctimas de chantaje emocional se da) y miedos a estar sola. Nos centramos en trabajarlo y lo superó cambiando la manera de relacionarse con sus familiares y dando un giro de 180º a su vida.

Publicado: 12 de Junio de 2015